TEMPLO MAYOR Reforma

 

De acuerdo con las estadísticas dadas a conocer por el INE sobre la recolección de firmas para los aspirantes a ser candidatos independientes a la Presidencia, las cifras de Jaime "El Bronco" Rodríguez cuadran bien, pero huelen mal.

Hay que poner atención, dicen los expertos en estadística, al monto del "máximo de apoyos" conseguidos por un solo auxiliar. Resulta que una "voluntaria" de "El Bronco" logró recabar, ella sólita, en sólo 23 días, ¡5 mil 571 firmas! Nomás para darse una idea del tamaño, el más alto logrado por un promotor de Armando Ríos Piter es de mil 246 firmas, en tanto que el mejor de Margarita Zavala logró 679 firmas. Como dijo el ciego: ¡nada que ver!

Para que las cifras de Rodríguez fueran ciertas, el promotor tendría que haber hecho una verdadera proeza al conseguir 242 firmas por día, es decir, una cada 2 minutos. Y como esos cuentos ni a los hermanos Grimm les salen, ya se supo que ese promotor estrella tiene a su nombre... ¡60 teléfonos!

 

A más de uno llamó la atención el trato de algodones que le dispensaron en el Senado a Mikel Arriola. Aunque la comparecencia del director del IMSS era ante la Comisión de Seguridad Social, ahí estuvieron lo mismo el coordinador priista Emilio Gamboa, que el propio presidente senatorial, el panista Ernesto Cordero.

¿Será que está entregando muy buenas cuentas o será que le ven futuro político dado que es uno de los más cercanos a José Antonio Meade? Es pregunta de rayos equis.

 

Por lo visto, Claudia Ruiz Massieu extraña sus tiempos como canciller. Cosa de ver que la secretaria general del PRI se fue de viaje a Bruselas, con todo y que se supone que su partido no tiene dinero.

Cosa de recordar que la dirigencia nacional priista donó a la reconstrucción 258.6 millones de pesos, al renunciar a ese monto del presupuesto que tenía asignado para 2017. Pese a eso, Ruiz Massieu sostuvo reuniones martes y miércoles en el Parlamento Europeo, tanto con eurodiputados como con representantes ciudadanos.

Sería bueno saber quién pagó sus viáticos porque, se supone, su partido ya no tenía fondos.

 

No se lo digan a nadie, pero la otra noche se vio cenando en Polanco a Luis Ernesto Derbez con el mismísimo Cuauhtémoc Cárdenas. Y no estuvieron hablando de la tradicional pierna de puerco del restaurante, sino de algunos proyectos que andan cocinando juntos el aspirante presidencial y el ex candidato ídem. ¿Pues qué será?

 

 

Reforma/Enlace Radial, 10-11-17