TEMPLO MAYOR Reforma

QUE se adelantaron una dulce Navidad fueron los magistrados del Tribunal Electoral de la Ciudad de México. Resulta que, sin hacer mucho ruido, modificaron su reglamento para poder otorgarse una jugosa liquidación cuando dejen el cargo.

LA REFORMA, que contradice a la propia Constitución, fue aprobada por Martha Alejandra Chávez, Armando Hernández Cruz y Eduardo Arana Miraval. En contra votaron Martha Leticia Mercado Ramírez y Gustavo Anzaldo Hernández.

EL PRIMERO en beneficiarse con el jugoso bono de marcha fue Arana Miraval que se embolsó, de manera inconstitucional, ¡tres cuartos de millón de pesos!, además, claro, de otras muchas prestaciones.

EL QUE validó la ilegal reforma de los magistrados electorales fue el titular jurídico del tribunal, Juan Carlos Sánchez León, quien hoy casuaaalmente es el que más suena para ocupar el lugar que dejó, ¡exacto!, Arana Miraval.

PARA más señas, el casi magistrado, cuando fue consejero electoral capitalino, apoyó la exoneración del priista Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, acusado de contratar edecanes con dinero público para que le dieran servicios sexuales.

 

**ALLÁ en Jalisco, lo que parecía un gran logro, la creación de la Fiscalía Anticorrupción, terminó siendo la gran pifia del gobernador Aristóteles Sandoval con la complicidad del Congreso estatal.

RESULTA que después de un laaargo proceso de auscultación y selección de los candidatos, el mandatario armó una terna incomprensible, pues incluyó a la aspirante mejor calificada por el Comité de Participación Social, que fue Lilia Iris Morán Ferrer. Pero los otros dos en la lista eran sencillamente de chocolate.

ANTE las críticas por la evidente manipulación, Sandoval dijo que retiraba la terna, pero el Congreso decidió seguir con ella. Lo peor del asunto es que todo esto es una quimera, pues los diputados ni siquiera han completado los requisitos que exige la ley para echar a andar la Fiscalía Anticorrupción. Cualquiera pensaría que no quieren que se vuelva realidad.

 

**QUIENES conocen cómo andan las cosas en la SEP dicen que ahí no hubo relevo sino un simple "¡fuera máscaras!". Y es que para nadie es secreto que Otto Granados Roldán era el verdadero poder tras el trono durante la gestión de Aurelio Nuño.

LOS menos felices con el nombramiento seguramente serán los maestros disidentes, pues tienen claro que el funcionario salinista fue quien lanzó toda la caballería en su contra.

 

 

Reforma/Enlace Radial, 07-12-17