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ARSENAL DE FRANCISCO GARFIAS

 

Días difíciles en el PRI

 

Salíamos de MVS cuando nos topamos con José Antonio Meade. El candidato presidencial de la coalición PRI-PVEM-Panal llegaba a la radiodifusora para una entrevista con el conductor Luis Cárdenas.

 

En la puerta ya lo esperaba Felipe Chao, vicepresidente de relaciones institucionales de esa empresa.

 

Lo vimos llegar en un Jetta color rojo. Lo acompañaba el chofer de siempre. Venía sin escoltas, sin su gente de prensa.  Bajó del auto y se detuvo unos segundos a saludar.

 

De inmediato nos dimos cuenta de que no era el Pepe Toño afable y apapachador de siempre. El gesto serio, la palabra corta, la mirada distraída. La cosa no está para llevar una cara sonriente.

 

Y es que Meade se había despertado con la encuesta del periódico Reforma que lo coloca muy rezagado (14 por ciento de las preferencias electorales). La medición la encabeza Andrés Manuel López Obrador (33 por ciento), pero ubica a Ricardo Anaya en pleno ascenso (25 por ciento).

 

—¿Cómo viste la encuesta?, le preguntamos.

 

—Muy difícil, respondió lacónico.

 

—¿Y el “acelerón” de Anaya?, insistimos.

 

—Propaganda, reviró.

 

Estiró la mano para despedirse antes de que lanzáramos la siguiente pregunta y siguió su camino hacia la cabina de la emisora.

 

El senador Miguel Ángel Chico no se la perdona a Enrique Ochoa. Ya se sumó a la revuelta en el PRI.

Sin ambages, pide abiertamente la renuncia del dirigente nacional del tricolor, Enrique Ochoa Reza.

 

“Le ha faltado conocer al PRI. No tiene oficio político. No escucha, ni le pone atención a la militancia. Lo afirmo en consciencia. Asumo la responsabilidad de mis dichos”, señaló.

 

¿Y por qué el enojo?

 

Chico aspiraba a ser el candidato del PRI a la gubernatura de Guanajuato. Trabajó duro para ello. Pero no fueron sus tiempos. La decisión del centro recayó en Gerardo Sánchez, exlíder nacional de la CNC.

 

Miguel Ángel empezó a notar cosas raras cuando el CEN envió a un representante al informe legislativo de su adversario, pero no al de él. Le llamó al presidente del PRI una, dos, tres veces para pedirle una cita.

 

La secretaria de Ochoa le dijo que estaba “enlistado”, pero nunca confirmó fecha y hora.

 

Le mandó mensajes vía celular. El vacío.

 

Le dolió que lo hicieran a un lado así nomás. Le indignó haberse enterado del dedazo que favoreció a Sánchez en una llamada que éste le hizo para invitarlo a su destape.

 

“El que debió haberme informado es el presidente del PRI. Pudieron habernos llamado al CEN a los aspirantes. Explicarnos que la decisión era por Sánchez. Lo hubiese entendido. Pero no lo hicieron. No hubo operación política”, contó Chico.

 

Y sacó una frase del ideólogo mayor del PRI, Jesús Reyes Heroles: En política, la forma es fondo. Ochoa no lo entiende.

 

Al senador  guanajuatense ya se le acercaron de Morena y del PVEM para hacerle propuestas. No nos dijo cuáles. Ambos partidos ya tienen candidato en Guanajuato. Una diputación federal no le interesa. Por lo pronto se queda a legislar.

 

Joel Ayala, líder de la FSTSE, anda en la misma sintonía.  Quiere que se vaya Ochoa. Lo dijo primero abiertamente —en entrevista con Gerardo Segura, de TV Azteca— y luego veladamente.

 

“Estamos conscientes de que hay que afinar. Hay que hacer ajustes. Particularmente en la dirección del Partido Revolucionario Institucional”, señaló.

 

No todos en la bancada del PRI quieren que se vaya  Ochoa. hay quienes manifiestan abiertamente su desacuerdo con la idea de “descabezar” al CEN.

 

Uno de ellos es Patricio Martínez, exgobernador de Chihuahua.

 

Dice al respecto: “En todos los partidos hay movimientos telúricos. El PRI no es la excepción. Pero descabezar no es la solución. Hay que hacer ajustes, sí, pero no cortar todas las cabezas. Debemos reforzar las convicciones que nos llevaron al partido”.

 

El coordinador se los senadores del PAN, Fernando Herrera, salió ayer del Salón de Plenos en los momentos en que se empezó a discutir la licencia del “rebelde” Roberto Gil Zuarth.

No quería oír la cascada de elogios al otrora presidente de la Comisión de Justicia, uno de sus detractores. De izquierda a derecha. De Manuel Bartlett a Mariana Gómez del Campo, hablaron bien de Gil.

 

Cuando Herrera caminaba hacia sus oficinas lo alcanzamos para preguntarle si no iba a hacerle un reconocimiento al exsecretario particular de Felipe Calderón. “Ya hay varios que lo están haciendo”, nos dijo, al tiempo que giró la cabeza hacia el Salón de Plenos.

 

—¿No les abre un hueco?, le preguntamos.

 

—Sí, nos abre un hueco en el escaño, respondió, mordaz, el coordinador azul.

 

El caso de Alejandro Gutiérrez, exsecretario general adjunto del PRI, en prisión preventiva en una cárcel de Chihuahua por presunto peculado, fue atraído por el juez federal Gerardo Moreno García.

El citado juez alega que el juzgado del fuero común de Chihuahua no es competente para llevar el proceso de Gutiérrez, cercano a Beltrones, porque, dice, los recursos que se habrían desviado estaban comprometidos con el ramo educativo y son de naturaleza federal.

 

¿Y de las denuncias de tortura contra Gutiérrez interpuestas en la PGR qué? ¿Nos olvidamos? ¿Son parte de los acuerdos de Bucareli? Veremos.

 

Recibimos un WhatsApp de Salomón Chertorivski, otrora secretario de Desarrollo Económico del GCMX con Mancera; exaspirante a la candidatura para la alcaldía capitalina.

En ese mensaje informa que aceptó la invitación para unirse a la campaña de Ricardo Anaya. Será el responsable de la propuesta y el programa de gobierno.

 

“Me entusiasma que podamos lograr un verdadero debate de ideas y propuestas, que sean éstas la base de la contienda y no el encono o la descalificación”, asegura.

 

 

 

Excélsior/Enlace Radial, 16-02-18

ITINERARIO POLÍTICO DE RICARDO ALEMÁN

 

Meade: ¡Lo primero es ganar!

En el encuentro con “Los 300 líderes más influyentes de México”, José Antonio Meade dejó muchas caras de alivio. ¿Por qué?

 

Porque el candidato presidencial del PRI, PVEM y Panal no solo respondió todas las interrogantes formuladas por la concurrencia, sino que convenció a muchos sobre su experiencia, capacidad política, honestidad y —sobre todo— su preparación en el servicio público.

 

Muchos, incluso, reconocieron públicamente que para ellos es la mejor alternativa en la presidencial de julio próximo, mientras que otros externaron temor, de manera abierta, por la eventual victoria del puntero de las encuestas, Andrés Manuel López Obrador.

 

Llamó la atención que la mayoría de los asistentes querían saber qué y cómo enfrentaría Meade los grandes problemas nacionales. En todos los casos respondió en medio del reconocimiento general. También dijo que, en el caso de su candidatura, la precampaña fue un ejercicio que buscó dos objetivos básicos.

 

Primero, emparejar el piso, entre un candidato con 18 años de campaña, uno con dos años de campaña, pero con millones de spots y él, sin partido, sin militancia y con apenas dos meses de campaña. Y, segundo, recorrer todo el país para retener a su clientela del PRI, PVEM y Panal.

 

Aún así —y a pesar de que el PRI vive el peor momento de su historia en cuanto a imagen y popularidad—, la de Meade es una campaña que compite en el segundo puesto, en empate técnico con Ricardo Anaya.

 

Sin embargo, contra el imaginario colectivo, hoy la primera prioridad de todos los aspirantes no es solo exhibir las propuestas y los mecanismos para hacerlas realidad. No, lo fundamental es la estrategia para ganar. Y es que en toda competencia electoral lo primero y lo único realmente importante para todo aspirante presidencial es ganar.

 

Y es que de poco o nada servirá si Meade, si Anaya o si Obrador tienen la mejor propuesta de gobierno, si no tienen la mejor estrategia para ganar. De nada servirá si son punteros o coleros, si no son capaces de ganar en la batalla por la percepción. Será inútil tener el mayor carisma, si no cuentan con una estrategia electoral ganadora.

 

En pocas palabras, de poco le servirá a Meade ser visto como la mejor alternativa presidencial —por los 300 líderes mexicanos—, si en el imaginario colectivo la percepción de 30 por cierto de los mexicanos es que Obrador es el mejor candidato, en tanto 70 por ciento del total de votantes ve con terror la posibilidad de una vuelta al populismo de Echeverría y López Portillo, ante la eventual victoria de AMLO.

 

Por eso las preguntas.

 

  1. ¿Qué harán “Pepe Toño” Meade y su equipo de campaña para revertir la percepción de que la de López Obrador es una candidatura fatalmente ganadora?

 

  1. Si eso no es cierto, hasta hoy no han mostrado las cartas que acrediten lo contrario. Más aún, cada vez son más los “apanicados” ante la posible llegada de AMLO.

 

  1. ¿Qué harán Meade y sus generales del “cuarto de guerra” para frenar la rumorología de un enfrentamiento entre “los hombres del candidato”, un choque entre priistas y no priistas; una guerra entre “los de casa” y los que están llegando?

 

  1. Hasta hoy nadie ha dicho de manera contundente —y los hechos tampoco lo han probado— que es falso que la de Meade sea una candidatura con los ingredientes fallidos de la de Colosio y la de Francisco Labastida.

 

  1. ¿Qué harán Meade y sus estrategas —además del exitoso “yo mero”— para jalar la atención y para imponer la agenda en las primeras 18 horas del día, de los 133 días que restan para la elección?

 

  1. Y es que, les guste o no a los estrategas de Meade, AMLO y sus leales llevan la delantera en cuanto a imponer agenda y en la elaboración de spots “pegadores”.

 

  1. ¿Que hará “los genios” del equipo de Meade para que sus mensajes, sus spots, sus actos, sus giras… sean igual o más creativos que los de “ya sabes quien”? El propio “Pepe Toño” reconoció la genialidad del video del submarino ruso de AMLO y dijo que él debe llegar a ese nivel de mensajes y superarlo.

 

  1. ¿Qué harán Meade y sus estrategas para sortear el lastre de la “marca PRI? Y es que, a querer o no, hasta hoy no lo han logrado. En cambio, golpean debajo de la línea de flotación de la candidatura de Meade los bulos —las noticias falsas— mediáticas que suponen una guerra civil al interior del PRI.

 

En efecto, el candidato mejor preparado, el mas capacitado, el de mayor experiencia, con mejor propuesta y el mejor visto por los grandes capitales externos, se llama José Antonio Meade.

 

Pero todo eso no servirá de nada si no tiene la mejor estrategia para ganar.

 

Al tiempo.

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 16-02-18

EN PRIVADO DE JOAQUÍN LÓPEZ-DÓRIGA

 

Peña Nieto, ¿otra vez Trump…?

La resignación ayuda, pero no existe. Florestán

Luis Videgaray anunció a su regreso de Washington que en las próximas semanas se llevará a cabo el primer encuentro Enrique Peña Nieto-Donald Trump, a nivel de presidentes, lo que ayer confirmó la Casa Blanca.

 

Debo decir que el único que han tenido en forma fue el del 31 de agosto de 2016, cuando aquél era candidato y fue a propuesta del mismo Peña Nieto, que también corrió la invitación a Hillary Clinton, que ignoró tras la visita inmediata del empresario marcada por una serie de errores de logística y protocolo, más el caos en la declaración conjunta a los medios, que se convirtió en atropellada conferencia de prensa, y las críticas, lo que llevó a Luis Videgaray a presentar su renuncia una semana después al cargo de secretario de Hacienda, lo que alteraría la hoja de ruta trazada por el Presidente en la construcción de la candidatura de José Antonio Meade; sin esa crisis que llevó a la dimisión de Videgaray, el precandidato habría salido de Sedesol y no del Zócalo.

 

En aquel encuentro en Los Pinos, que tuvo un costo enorme para Peña Nieto, éste dijo que México no pagaría la construcción del muro, lo que por la noche negaría Trump en un mitin en Arizona, donde afirmó que sí, lo que el mismo Presidente desmintió por Twitter.

 

Tras su inesperado triunfo electoral, en noviembre de aquel año y tras su toma de posesión, el 20 de enero del siguiente, estaba prevista una visita de Peña Nieto a la Casa Blanca para el martes 31. Pero la canceló cinco días antes, el jueves 26, cuando Trump firmó una orden ejecutiva para construir el muro y endurecer las medidas migratorias, lo que anunció vía Twitter: Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con @POTUS.

 

Ahora es Videgaray el que anuncia el primer encuentro entre los dos presidentes y creo que Peña Nieto se tiene que plantear si tiene más que ganar o perder con esa visita, cálculo que ya debe haber hecho, con todos los riesgos que implican los arrebatos de su anfitrión.

 

Porque estaría cañón que se la cancelara por segunda vez.

 

Retales

 

  1. VERGÜENZA. El Consejo de la Judicatura Federal, que preside el ministro Luis María Aguilar Morales, titular de la Suprema Corte, suspendió, y con toda razón, el concurso interno para nuevos jueces de distrito al enterarse de que vendieron el examen, que algunos compraron, algo nunca visto a esas alturas;

 

  1. TÉRMINOS. Gabriela Cuevas celebró en sus redes ser senadoraindependiente, cuando en realidad lo es sin grupo parlamentario, porque en realidad lo es de Morena; y

 

  1. FINALMENTE. Pasado mañana a las 10, en convención de delegados a celebrarse en el Foro Sol, José Antonio Meade protestará como candidato presidencial de la alianza PRI-Verde-Panal. Ricardo Anaya lo hará en el Auditorio Nacional y Andrés Manuel López Obrador en el hotel Hilton.

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 16-02-18

TRASCENDIÓ Milenio Diario

 

 

Que el presidente de la Cámara de Diputados, Édgar Romo García, se puso en modo cyber y llamó al INE a lanzar una campaña de concientización ciudadana sobre el uso responsable de las redes sociales y no a controlar esos canales de comunicación.

Comentó que la campaña se puede ordenar a partir del convenio con Facebook o a partir de otros medios y pidió al titular del instituto atender las “posverdades” de las redes, luego de que el propio Lorenzo Córdova dijo que con ese acuerdo se podrán identificar informaciones equívocas.

 

Que hablando de elecciones, en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, que encabeza Damián Zepeda, ya dan por hecho que el ex priista José Antonio Aguilar Bodegas será el candidato a la gubernatura de la coalición Por Chiapas al Frente, integrada por el blanquiazul, el PRD y Movimiento Ciudadano.

Otro que dicen se va a destapar estos días es el ex candidato presidencial Gabriel Quadri, ahora para la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México, pero cobijado solo por el partido Nueva Alianza, dados los números que trae la coalición que encabeza José Antonio Meade. ¿Ahí viene de nuevo la combi?

 

Que como si no estuviera suficientemente caliente la plaza tricolor por la relación de su dirigente nacional con algunos legisladores, Enrique Ochoa Reza lanzó ahora un temerario señalamiento consistente en que a partir de la propuesta de amnistía al crimen de Andrés Manuel López Obrador, la violencia política ha crecido, salvo contra Morena.

“Ahí está la numeralia y la estadística”, dijo el líder priista a Joaquín López-Dóriga, sin entregar, por supuesto, un solo dato.

 

Que durante la Reunión de Evaluación de Estructura de Defensa y Promoción del Voto de Morena, su precandidata a la Jefatura de Gobierno, Claudia Sheinbaum, prometió al menos 3.5 millones de votos en las elecciones.

De acuerdo con sus encuestas, ella y los precandidatos al Senado, Citlalli Hernández y Martí Batres, así como gran parte de los aspirantes a alcaldías, tienen una ventaja de hasta 15 puntos respecto de su más cercano contrincante, la coalición PAN-PRD-MC.

 

Que pese a sus diferencias públicas, el coordinador panista en el Senado, Fernando Herrera, y el ahora legislador con licencia, Roberto Gil, se despidieron de la manera más correcta antes de que el segundo dejara el Senado.

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 16-02-18

BAJO RESERVA El Universal

 

 

Rebelión en la granja azul

Una rebelión en la granja azul está generando la posible inclusión de figuras de la sociedad civil, intelectuales y un ex funcionario del gobierno de la CDMX en los primeros lugares de las listas para candidatos plurinominales al Congreso de la Unión. En algunos casos, nos comentan, son personajes que han criticado al PAN y que ahora parece que tienen fichas para jugar hasta adelante en los listados de las Cámaras de Senadores y Diputados. ¿De quiénes le estamos hablando? Nos dicen que los nombres que se barajan son el de Emilio Álvarez Icaza, Alfredo Figueroa, Denise Dresser, Salomón Chertorivski, María Amparo Casar, Miguel Ángel Mancera -jefe de gobierno de la Ciudad de México- y Martha Tagle, senadora ciudadana. Habrá que ver cómo se procesan las listas y el enojo interno, nos comentan.

 

Meade se distancia del PRI

Cómo lo lee, José Antonio Meade tomó distancia del PRI. Ahora don José Antonio despacha en una oficina que no es del partido y que se encuentra a varios kilómetros de la sede nacional del tricolor, en la misma Avenida de los Insurgentes, pero más hacía el sur. El segundo encuentro de Meade con medios de comunicación lo hará hoy fuera del Revolucionario Institucional, en su nuevo cuartel general. Aunque algunos quisieran que tuviera una distancia más allá del domicilio y que sin romper con el PRI fuera más crítico, nos dicen que por algo se empieza.

 

La confianza de Sheinbaum

Confiar es bueno, pero no confiar es mejor, reza una frase popular adaptada de una muy similar acuñada por Benito Mussolini. Lo anterior viene a cuento por la inasistencia ayer de la candidata de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, al debate organizado por el periodista Joaquín López Dóriga en Televisa. El choque se antojaba interesante en especial ante el posicionamiento abierto que el candidato del PRI, Mikel Arriola, ha hecho sobre su oposición a las adopciones por parejas del mismo sexo y el uso de la marihuana con fines recreativos. Era importante saber si, como se asume, doña Claudia y la candidata del PRD, Alejandra Barrales, están abiertamente en contra de estas posturas. Sin embargo, Sheinbaum decidió no asistir, sus cercanos dicen que como puntera en las encuestas no era conveniente que participara en ese ejercicio, además de que sumado a los números de las mediciones hay una gran confianza en que Morena tiene una estructura sólida que le permitirá un triunfo holgado. ¿Será buena tanta confianza?

 

Ochoa y los desertores

Nos dicen que el presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa, debe comenzar a arrastrar el lápiz para acuñar una nueva frase para referirse a quienes dejen el tricolor la próxima semana. Nos comentan que la Cámara de Diputados se podría convertir en una expulsora de tricolores que no queden conformes con la repartición de algunas candidaturas y que correrían a los brazos de Morena y de algunos otros partidos. Nos dicen que el partido de Andrés Manuel López Obrador tiene el ojo echado en algunos diputados que están bien posicionados en sus estados y solo espera que sean despreciados por el tricolor para invitarlos a sus filas. De hecho, nos enfatizan que desde ahora ya hay algunos ofrecimientos, pero que los priístas invitados no tomarán ninguna decisión hasta no agotar las posibilidades de conseguir algo en su partido. La molestia de algunos de ellos con el PRI no es que no hayan logrado ganar una candidatura, sino que simplemente no los dejaron competir por ella. Una buena idea sería que don Enrique no les llamara "prietos" a quienes deserten del PRI, pues podría resultar muy costoso.

 

 

 

El Universal/Enlace Radial, 16-02-18

TEMPLO MAYOR Reforma

 

 

¿Se siente nervioso?, ¿le cuesta conciliar el sueño?, ¿se truena los dedos constantemente? ¡No se espante! Lo que usted tiene lo tienen muchos mexicanos en estos días: es el TILA (Trastorno de Ansiedad por las Listas Aprobadas).

Y es que este fin de semana deben quedar debidamente palomeadas y planchadas las listas tanto para diputaciones federales, como para senadurías. Y aunque en algunos casos las designaciones ya están hace mucho tiempo amarradas, en muchos otros lo que priva es la incertidumbre y el miedo a las fracturas.

De hecho, los cambios en el gabinete presidencial que faltan no se han llevado a cabo porque se siguen acomodando nombres, compromisos y necesidades de fuero en las distintas listas de cargos. Es por eso, dicen, que en esta semana hubo intensas reuniones nocturnas en Los Pinos.

Según los expertos, el único remedio para el TILA es un tecito de ídem. Dosis: la que el partido señale.

 

Por cierto que en Sonora el PRI podría quebrarse, ya que desde el CEN se le cerró la puerta del Senado -a la mala- a uno de los punteros: Antonio Astiazarán.

Pese a contar con muy buenas calificaciones, al ex alcalde de Guaymas le hicieron una chicanada, a fin de que su lugar lo ocupe Sylvana Beltrones, hija de ya se imaginarán quién. El argumento para no permitirle inscribirse fue que le faltaron tres documentos, uno de ellos la constancia de que conoce ¡los documentos básicos!

Obviamente el priismo sonorense está en pie de guerra y a Astiazarán ya comenzaron a buscarlo otros partidos para ofrecerle lo que el PRI le escondió.

 

Mientras en el cuartel general de Ricardo Anaya hubo felicidad por su repunte en las encuestas, los que seguramente comenzaron a sentirse intranquilos son los panistas que se le voltearon.

Entre los que deben haber perdido el apetito están los senadores Ernesto Cordero, Jorge Luis Lavalle y Salvador Vega Casillas, quienes se autoproclamaron los rebeldes del PAN.

De hecho, el otro integrante del grupo, Roberto Gil, de plano le bajó dos, cuatro y muchas rayitas más a su arenga en contra de Anaya. El ahora senador con licencia se vio mucho más moderado al criticar al abanderado del PAN, al que inclusive le ofreció el beneficio de la duda. Y después de lengua se comió un taco.

 

A ver, si Andrés Manuel López Obrador ya se unió a Elba Esther Gordillo, adoptó a Gabriela Cuevas y quiere reivindicar a Napoleón Gómez Urrutia, significa que su estrategia para acabar con la mafia del poder... ¿es unirse a ella? Es pregunta que ya no entiende nada.

 

 

 

Reforma/Enlace Radial, 16-02-18

ESTRICTAMENTE PERSONAL DE RAYMUNDO RIVA PALACIO

 

Los cuentos de Navarrete

Ni siquiera en una película cómica se había visto lo que sucedió en el momento más extraordinario, por lo ridículo, de lo que va de las campañas presidenciales. Un precandidato, Ricardo Anaya, confronta al conductor de una camioneta que lo seguía desde hacía días. Decide hacer una selfie grabación para ir narrando lo acontecido. Susurrando, no lo fuera escuchar a quien venía en el otro auto, y con la voz un poco quebrada, Anaya describía lo que pasaba y lo que haría: confrontarlo. Se identificó como José Juan Gaeta, agente del CISEN, apodado El Botas, adscrito a la delegación de Veracruz. Tan inconcebible era el episodio, que parecía un montaje de Anaya. Todo olía a chapuza hasta que el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, decidió engañar a la nación.

 

“No se trata de un caso ni de espionaje ni de espionaje a opositores ni de medidas de carácter clandestino”, explicó el secretario para minimizar el episodio. “Todo lo contrario, que la persona que va se identifica plenamente, va a bordo de un vehículo oficial, está realizando funciones que es el seguimiento y darle continuidad a las campañas”, dijo Navarrete Prida. “Esto tiene fundamento en el Artículo 19 de la Ley de Seguridad Nacional, que señala, entre otras, la obligación del CISEN de preservar los procesos democráticos fundados en el correcto desarrollo del país”.

 

El secretario torció la Ley de Seguridad Nacional. Ningún párrafo habla de “preservar los procesos democráticos”. En el inciso uno del Artículo 19 se señala que el CISEN tiene como atribución “operar tareas de inteligencia como parte del sistema de seguridad nacional que contribuyan a preservar la integridad, estabilidad y permanencia del Estado mexicano, a dar sustento a la gobernabilidad y fortalecer el estado de derecho”. El 2 le permite “procesar la información que generen sus operaciones, determinar su tendencia, valor, significado e interpretación específica y formular las conclusiones que se deriven de las evaluaciones correspondientes, con el propósito de salvaguardar la seguridad del país”. El 5 “proponer medidas de prevención, disuasión, contención y desactivación de riesgos y amenazas que pretendan vulnerar el territorio, la soberanía, las instituciones nacionales, la gobernabilidad democrática o el estado de derecho”.

 

¿En dónde el seguimiento a Anaya entra en uno de los cajones que se refieren a la estabilidad y la gobernabilidad? ¿En dónde un candidato se convirtió en objetivo estratégico del CISEN ante el temor que atente contra el Estado mexicano? No conforme, Navarrete Prida dijo que el CISEN tiene el “deber jurídico de monitorear en forma permanente todos los aspectos vinculados con los procesos de trascendencia nacional, sin que ello pueda ser considerado espionaje o actividad clandestina violatoria de derechos humanos alguno”. Tampoco es cierto lo que dijo, en función del contexto donde se refería a Anaya y a la campaña presidencial.

 

No hay ley alguna que le permita al CISEN seguir, darle seguimiento o monitorear las actividades de un candidato presidencial. Lo que le permite la ley es, mediante un trabajo de inteligencia, vigilar que no haya ninguna amenaza para el candidato, protegerlo de cualquier intento por afectarlo o atentar contra él, porque un incidente de esa naturaleza probablemente generaría inestabilidad y un problema de gobernabilidad, factores de riesgo que sí contempla la Ley de Seguridad Nacional. Pero este trabajo no se hace con El Botas, que, solo, seguía a Anaya para, como es práctica vieja en el CISEN, reportar qué hizo, por dónde estuvo y con quién se reunió. Eso es un trabajo de espionaje, mal hecho –o deliberadamente ineficaz– dirigido contra el candidato, no para brindarle protección.

 

Navarrete Prida buscó defender lo indefendible. En su mensaje a medios justificó el espionaje a Anaya al informar que desde hace años existen grupos de coordinación del CISEN con los diferentes niveles de gobierno, donde se analizan regularmente lo que se llama la Agenda de Riesgos, que estudian para actuar en forma preventiva. Es cierto, ¿pero qué dice la Agenda de Riesgos del CISEN?: “Es un producto de inteligencia y un instrumento prospectivo que identifica riesgos y amenazas a la seguridad nacional, la probabilidad de su ocurrencia, las vulnerabilidades del Estado frente a fenómenos diversos y las posibles manifestaciones de los mismos. Asimismo, permite orientar las labores de inteligencia, así como las acciones, los mecanismos de coordinación y las políticas en materia de seguridad nacional encaminadas a dar continuidad al proyecto de nación en el corto, mediano y largo plazo”.

 

“El seguimiento de las actividades públicas de los precandidatos y candidatos, así como el contexto y contenido de sus actos y actividades proselitistas, forman parte del análisis cotidiano que históricamente realiza el Centro”, añadió el secretario. ¿Para qué? En su presentación, el CISEN dice que es: “un órgano de inteligencia civil al servicio del Estado mexicano cuyo propósito es generar inteligencia estratégica, táctica y operativa que permita preservar la integridad, estabilidad y permanencia del Estado mexicano, dar sustento a la gobernabilidad y fortalecer el estado de derecho. (Su) papel consiste en alertar y proponer medidas de prevención, disuasión, contención y neutralización de riesgos y amenazas que pretendan vulnerar el territorio, la soberanía, al orden constitucional, las libertades e instituciones democráticas de la población mexicana, así como el desarrollo económico, social y político del país”.

 

Es decir, lo que ha dicho el secretario de Gobernación, son cuentos que buscan engañar a la nación con retórica y conceptos tramposamente adaptados a su propósito político.

 

 

El Financiero/Enlace Radial, 16-02-18

PEPE GRILLO La Crónica de Hoy

 

Criterios divergentes

Los criterios del Tribunal Electoral y del INE suelen ser divergentes.

El caso más reciente es que el TEPJF echó abajo el acuerdo del INE para permitir la apertura de las urnas a fin de identificar, por su color, las boletas depositadas de manera incorrecta.

El Tribunal sostiene que las urnas sólo se abran una vez, lo que según el INE podría retrasar varias horas la entrega de resultados.

Perder ese tiempo, durante la noche del primer domingo de julio, con una presión creciente, será riesgoso, fue la alerta del Instituto que el Tribunal, en mala hora, no consideró.

 

Fichaje de impacto

Ricardo Anaya ha propiciado desprendimientos dolorosos en su entorno.

Ahí están los casos de Margarita Zavala y los senadores Javier Lozano y Roberto Gil, por citar sólo dos.

En contraste, consiguió un fichaje de alto impacto, el de Salomón Chertorivski, exaspirante a la Jefatura de Gobierno por el PRD y antes, como secretario de Desarrollo Económico de la ciudad y secretario de Salud del gobierno federal, entregó buenos cuentas.

La misión que ha decidido aceptar es encargarse de la propuesta y programa de gobierno del abanderado de Por México al Frente.

Partirá de cero, de hecho, porque la campaña de Anaya casi no ha presentado propuestas.

 

Ochoa, ¿cara o cruz?

¿Enrique Ochoa pisa terreno firme o se metió a un pantano?

El dirigente nacional del PRI ha estado debajo de los reflectores, ante las versiones de que podría dejar pronto la presidencia del partido.

Versiones a favor y en contra circulan en los medios tradicionales y en las redes sociales. Como sostiene el clásico: "Cuando el río suena es que agua lleva".

Dicen que la selección de candidatos ha desgastado al dirigente, que no tiene los hilos del partido en diversas entidades.

Hay gente dolida que exige la cabeza de Ochoa en bandeja de plata para no hacer olas bravas.

Entre los que se pronuncian de manera abierta por un cambio están Joel Ayala e Ivonne Ortega, pero, se dice, que hay muchos inconformes más.

 

Educar para igualar

Enrique Graue visitó la Universidad de La Habana, para plantear un reto que podría transformar la realidad de toda Iberoamérica: que para el 2030 más de la mitad de la población tenga acceso efectivo a la educación superior.

Durante su participación en el undécimo Congreso Internacional de Educación Superior, el rector de la UNAM advirtió sobre la enorme brecha en la formación universitaria entre los países.

Por ejemplo, mientras en México únicamente el 21 por ciento de adultos de entre 25 y 34 años cuenta con educación superior, en Corea del Sur, un 69 por ciento es profesionista.

 

 

 

La Crónica/Enlace Radial, 16-02-18

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